CHOQUE DE TRENES
Estrella Coja y Comando G empatan (2-2) en un partido vibrante
Dos de los máximos candidatos al ascenso a Honor se volvieron a ver las caras en Meiland y no defraudaron en absoluto. Las defensas se impusieron a los ataques en ambos bandos y marcaron el devenir del encuentro.
Si bien las nuevas incorporaciones de Comando G paliaron en gran medida las importantes bajas del equipo, el dominio de los Cojos fue evidente desde buen comienzo. La presión de Lluís y Bellmunt en punta en los primeros minutos inquietaba una vez tras otra a los visitantes, que a duras penas lograban mantener el balón. A su vez, la solidez defensiva de Comando y en especial del #6 rojinegro, impidió que Estrella Coja dispusiera de ocasiones claras pese a las peligrosas llegadas de Paredes desde la segunda línea de ataque.
Tiros lejanos y combinaciones estériles al borde del área fueron la tónica de la primera mitad. Lo más destacado, un disparo de Lluís desviado por poco y un tiro sin ángulo de Levi que tocó el exterior de la red. Con los minutos, Comando fue despertando de su letargo y puso a prueba la rapidez de Xander y Manel mediante pases largos dirigidos a los rápidos hombres de banda de los visitantes. La defensa respondió con autoridad y Héctor apenas percibió el peligro.
A falta de pocos minutos para el descanso, fue una falta lejana en la banda derecha del ataque Cojo la que cambió la tónica del encuentro. Con los tiradores zurdos habituales en el banquillo, un Manel en estado de gracia se hizo con la responsabilidad de picarla. Le dio fuerte, con una rosca peligrosa que se envenenó tras golpear en la barrera y que acabó en las redes de Comando G sin oposición (1-0).
El descanso sentó como agua de Mayo a los visitantes, que salieron atacando en tromba merced a la intensidad en el mediocampo aportada por hombres como Santos o su reciente fichaje procedente de Galicia Calidade. Mientras Comando tramaba ataques por el centro, Crusi se cargó con la responsabilidad de aguar las acciones de hombre más peligroso en ataque con un marcaje al hombre de manual. Fue en esa tesitura de anchos espacios, en un fallo de la cobertura local secundado por una tremenda jugada colectiva de los rojinegros, cuando tres paredes consecutivas entre el #6 y Santos quebraron la zaga Coja y dejaron al #9 visitante solo ante Héctor, al que batió con maestría (1-1).
Estrella Coja tomó buena nota del error y, mediante su saeta rubia particular, recuperó el control del mediocampo. Probó suerte Levi de tiro libre, pero Gabi rechazó a córner el disparo del zurdo. Precisamente Martí, acompañado de Paredes, fueron protagonistas de la mejor jugada del partido. El #8 y el #10 avanzaron en paralelo, sorteando rivales al primer toque, dándose el balón con precisión absoluta hasta que, ya dentro del área rojinegra, Paredes dio rienda suelta a su zurda para volver a poner por delante a los suyos tras rematar el pase de la muerte de Martí (2-1).
Con el partido plenamente controlado por la Coja, poco faltó para que llegase el gol de la sentencia. Hasta en tres ocasiones prácticamente consecutivas el esférico se paseó por el área de Gabi sin hallar rematador. Mientras, Javi y Xander, poderosos en el juego aéreo, abortaban los centros rojinegros sin complicaciones y habilitaban a los creadores blanquinegros para tramar ataques incesantes. En uno de ellos, Paredes cedió de tacón a Lluís, quién fue arrollado con excesiva contundencia por Manel al verse éste superado por el majestuoso control orientado del #7 de la Coja. Tarjeta amarilla más que merecida.
Crusi movió con picardía el balón para aumentar el ángulo de disparo pero el gesto disgustó sobremanera al defensa rojinegro amonestado segundos antes. Manel perdió los papeles por completo y, entre amenazas e insultos, empujó a Crusi y se ganó la roja. Los improperios continuaron desde la banda, con el juego parado, y el ritmo del partido se quebró por la mitad.
En las postrimerías del encuentro, con la mitad de Estrella Coja más pendiente de evitar la anunciada agresión del defensa comando expulsado a Crusi, los visitantes asediaron la meta de Héctor. Un disparo abortado por la defensa desembocó en un saque de esquina que el #6 rojinegro remató a gol anticipándose a sus marcadores en el primer palo (2-2).
El empate dejó a ambos equipos con mal sabor de boca, lejos de los primeros puestos de la clasificación, y promete una liga igualada y disputada hasta el último partido.
DESTACADOS
ESTRELLA COJA --> CRUSI
El gran capitán, pícaro y valiente, dio una lección de marcaje, de entrega y de sacrificio por el equipo.
COMANDO G --> #6
Partidazo del polifacético defensa rojinegro. No solamente cumplió con creces en sus labores defensivas sino que, en sus esporádicas subidas al ataque, dio una asistencia y anotó el gol del empate final.
INCIDENCIAS
ENTRE PILLOS ANDA EL JUEGO --> Todo aquél que se precie de conocer el mundo del fútbol mínimamente estará de acuerdo en que la picardía forma parte inseparable de él. Avanzar metros en saques de banda, dilatar la puesta en marcha del balón en ocasiones determinadas o reubicar el esférico en faltas demasiado escoradas es un recurso más del que disponen, especialmente, los más veteranos. Dicho esto, desde Estrella Coja nos vemos obligados a diferenciar entre picardía y juego sucio. ¿Es mejor un patadón a destiempo que el hecho de mover un balón plantado? Desde nuestro punto de vista no, en absoluto. La reacción del Manel de Comando G fue desproporcionada y, aunque el calentón fuera hasta cierto punto comprensible, las amenazas posteriores de “cruzar la cara” al capitán cojo no lo son. Llegados a este punto, cabe plantearse cómo afectó al resultado final la trifulca originada en aquella deplorable acción, justo en el momento de mayor brillantez en el juego de los blanquinegros. ¿Picardía?
Levi Mauriz
