Estrella Coja tumba al líder (1-2) en un duro y disputado partido
P.C.S subió fuerte de Primera, categoría de la que se proclamó campeón. Dos amplias victorias en dos partidos disputados en Honor habían supuesto que los recién ascendidos se colocasen líderes de la máxima categoría, alterando todos los pronósticos. Estrella Coja, en cambio, comenzó la liga tan mal como acabó la anterior y ocupaba puestos de descenso al haber sumado un solo punto de los seis disputados. Era pues, un partido lleno de contrastes en que se enfrentaban un equipo en clara línea ascendente -como declaró el capitán blanquinegro- y otro que parecía haber tocado fondo. Pero los grandes equipos necesitan, más a menudo de lo que sería recomendable para la salud de los corazones de sus aficionados, una mala racha de resultados que les haga replantearse su concepción del fútbol, encontrar los errores existentes y erradicarlos definitivamente de su juego para, con ello, resurgir de sus cenizas fortalecidos y dispuestos a recuperar el trono perdido.
El partido tuvo un inicio trepidante, con ocasiones para ambos equipos. P.C.S puso a prueba los reflejos de Héctor mediante varios tiros a media distancia que el guardameta detuvo con seguridad. Los visitantes, sin embargo, no bajaron los brazos ante el empuje azul y devolvían las ocasiones de inmediato. Xavi Sala intentó sorprender con un disparo desde el mediocampo, pero el balón salió desviado por poco; también tuvo su opción Paredes, quien disparó fuera tras una buena jugada personal.
Boludo, que había vuelto a ser designado como árbitro de Estrella Coja una sola semana después de la polémica reyerta con Xavi Sala, trató de frenar la creciente agresividad de los locales, pero pronto se vio superado por la situación y se dejó llevar por las quejas de éstos, que disimulaban sus codazos en los saltos alzando significativamente los brazos inmediatamente después de las acciones y que pedían falta con fingidos gritos de dolor que fueron, a juzgar por cómo influyeron en el colegiado, merecedores de Oscar.
Faltaban pocos minutos para el descanso cuando Paredes protagonizó una gran jugada que sería decisiva en el devenir del encuentro. El Genio recogió el balón en la línea central y comenzó a avanzar sorteando rivales con maestría. Estaba ya cerca de la frontal del área cuando su marcador, en un intento desesperado por detenerlo antes de que fuera demasiado tarde, se lanzó al suelo con las dos piernas por delante, haciéndole al #10 cojo una peligrosísima tijera que le torció el tobillo y que condicionó el rendimiento del jugador para el resto del partido. La momentánea lesión de Paredes le obligó a ser substituido. La ausencia del lanzador por excelencia de faltas en Estrella Coja supuso la necesidad de encontrarle sustituto, y el elegido fue el único zurdo que quedaba en el campo, Levi. El centrocampista, plantó el balón y esperó pacientemente que el guardameta ordenase a tres de sus hombres formar la barrera. Acto seguido pareció rememorar el modo como Paredes solía clavar las faltas, pues se sacó de la manga un preciso tiro curvo que se coló, a media altura, por el palo de un portero que solo pudo observar como el balón era amortiguado por sus redes.
Los blanquinegros agudizaron su control del mediocampo tras el gol, y las jugadas de ataque se sucedieron una tras otra. Lluís pudo haber metido el segundo de haber logrado rematar un larguísimo pase en profundidad de Crusi, pero no pudo aprovechar la indecisión del portero ni los dos metros que le ganó a su marcador con certeros movimientos y su cabeza no llegó a impactar el estérico. También tuvieron sus ocasiones los locales, en dos faltas directas que Héctor, espléndido, detuvo con dificultad estirándose perfectamente.
En la segunda mitad aumentó la intensidad del juego, sobre todo en el mediocampo, donde los jugadores de ambos equipos pugnaron sin descanso para hacerse con la posesión del balón. La calidad y entrega de los cojos hizo que fueran ellos quienes se alzasen con el dominio del partido. P.C.S intentaba perforar la defensa blanquinegra con pases largos e incorporaciones rápidas por las bandas, pero Xander, Crusi, Levi y Martí se mostraron intratables y ahuecaron el peligro una y otra vez. En uno de los pocos deslices de los zagueros visitantes llegó el gol del empate. Un delantero azul presionó la salida de balón rival y se llevó un balón al choque, con fortuna, perforando por el medio la línea defensiva coja. Antes de que nadie pudiera salirle al paso, soltó un buen disparo raso desde la frontal que Héctor no logro atajar.
El empate trajo viejos fantasmas consigo y el nivel del juego de los visitantes se resintió notablemente. Fueron momentos de incertidumbre en los que las paradas de Héctor fueron clave. Aguantados cinco minutos de pavor constante, los blanquinegros volvieron a remontar el vuelo. Abrumados por la gran reacción de sus rivales, P.C.S comenzó a tirar de un juego que paso varias veces de ser duro a sucio. Crusi se llevó una entrada a destiempo, Xander fue atropellado por un descontrolado y grandullón defensa, a Lluís lo empequeñecieron varios centímetros a base de saltarle encima del cogote y Levi se llevó un tierno abrazo de su marcador cuando se sumaba a una jugada de ataque en la que su equipo hubiera tenido una superioridad numérica casi decisiva. Un detalle bastante esclarecedor de por qué motivo dichas faltas no cesaron en ningún momento es el hecho que Boludo tan solo señalase aquellas en la que se encontraba a menos de tres metros, es decir, pocas.
El tiempo avanzaba, implacable, y el empate no favorecía los intereses de nadie. Era el momento de dar el golpe final, y lo dio Estrella Coja. Martí colgó un balón a la olla, Tomy se elevó por encima de todos y peinó el balón al segundo palo donde lo esperaba, ansioso, Xavi Sala, quien controló dentro del área con toda la sangre fría del mundo y puso el esférico lejos del alcance del portero rival, adelantando así a los suyos con un gol que sería definitivo. El partido, no obstante, pudo haber tenido un final muy diferente si Héctor no hubiera detenido un cabezazo a bocajarro en el último minuto del encuentro, poniendo así la guinda a su tremenda actuación. La victoria, al fin, volvió a sonreir a los cojos.
UNO A UNO
HÉCTOR --> MAGNÍFICO
Volvió a salvar al equipo gracias a sus manos imposibles.
LEVI --> VALIOSO
Marcó un buen gol de falta directa y jugó un partido muy serio en defensa.
TOMY --> PELEÓN
Como cada sábado, arremetió con garra contra los zagueros rivales, aunque en esta ocasión se quedó sin el premio del gol.
CRUSI --> EXCEPCIONAL
Partidazo en defensa del capitán, que sufrió en sus carnes la dureza de P.C.S y el criterio desigual de Boludo.
XANDER --> SÓLIDO
El mañico defendió casi a la perfección su posición de las acometidas azules.
LLUÍS --> CONTENIDO
Buscó con empeño el gol, pero no encontró la manera de perforar la línea defensiva rival.
MARTÍ --> INTENSO
Gran partido del #8; apoyó en todo momento la defensa blanquinegra y ejerció de enlace con el ataque.
PAREDES --> TOCADO
Sufrió una durísima entrada en la primera parte que le dejó renqueando el resto del partido.
XAVI SALA --> PROTAGONISTA
Estuvo algo espeso en mediocampo pero acabó marcando el gol de la victoria coja.
INCIDENCIAS
¿EL REGRESO DE LA COJA? --> Incisivos en ataque, rápidos y precisos en el mediocampo, firmes en defensa y con un Héctor estelar parándolo prácticamente todo. ¿Ha vuelto la Coja? La grandísima victoria conseguida contra un equipo de la entidad de P.C.S ha llenado de moral a los blanquinegros, pero tal vez sea demasiado pronto como para tirar cohetes. Habrá que certificar la reacción del equipo el próximo sábado ante el hueso por excelencia, el máximo rival: Raul y los Bravos.
ASÍ VA LA LIGA

Levi Mauriz i Lluís Teixidó






